Crónica | Remodelación de la Audiencia Provincial El cambio del cuadro eléctrico en el Pazo de Xustiza provocó que Manuel Almenar determinase que ayer sólo acudieran a su puesto de trabajo un pequeño porcentaje de funcionarios
20 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Atraso tras atraso, la remodelación de la Audiencia Provincial de Pontevedra afronta estos días lo que se espera sean las últimas jornadas de trabajo. A pesar del inminente fin de las obras, éstas siguen causando más de un problema a los funcionarios, muchos de los cuales no dudaron en quejarse de la insalubridad que por momentos se respiraba en el inmueble. Así, el lunes y martes, los empleados públicos comprobaron con estupor que los ordenadores no funcionaban. El motivo no era otro que el cambio del cuadro eléctrico, circunstancia que propició que el Pazo de Xustiza tuviese corriente pero no la suficiente para mantener a los ordenadores y a la maquinaria empleada por los operarios. Ante la tesitura de pasarse un tercer día con los brazos cruzados ojeando una pantalla en fundido negro, los empleados públicos no dudaron en acudir al presidente del órgano judicial. Manuel Almenar, a la vista de lo que estaba aconteciendo, tomó una decisión digna del mismísimo Salomón: el miércoles sólo acudirían a trabajar un funcionario y un agente por sección. La iniciativa provocó que ayer muchas de las dependencias de la Audiencia permanecieran casi vacías. Por si esto fuera poco, la falta de corriente propició, el martes, algún que otro momento de tensión. El más comentado lo protagonizó el propio Almenar. El mismo presidente de la Audiencia explicó ayer que, dado el insuficiente caudal de energía eléctrica y la necesidad de realizar una videoconferencia, solicitó al encargado de la obra que se parase momentáneamente de trabajar para usar la corriente. Parece ser que, en un primer momento, no se le hizo mucho caso, pero luego todo se arregló. Hay quien dice que Almenar, medio en broma, apuntó la posibilidad de acudir a la Guardia Civil. Él afirma, entre risas, que no fue para tanto.