ENTRE LÍNEAS
18 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LLEVO dos fines de semana con la misma cantinela. Me levanto. Me desperezo. Entro en el baño. Abro el grifo. Espero. Espero. Y nada. Sequía. No sale ni gota ni gota. ¿El motivo? Sin duda una obra de reparación o mantenimiento en la red de abastecimiento. Me cabreo. Sí me cabreo. Y mucho. No porque corten el agua. Entiendo que es una causa de fuerza mayor. Eso supongo. Eso quiero creer. Lo que de verdad me parece absolutamente alucinante es que no avisen con media hora de antelación para que el personal pueda hacer acopio de líquido elemento. Hombre, que ni tirar de la cadena puede uno. Sin duda que esta falta de tacto y de educación pone de manifiesto ese deporte nacional, esa actitud tan gallega y gracias a la cual este país de los mil ríos sigue ardiendo en los infiernos de la desorganización y la improductividad: pasar de todo.