El retrato de Amenábar

AROUSA

AREOSO | O |

16 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA PELÍCULA de Amenábar ha servido para reabrir un debate social que hace unos años iniciaba el propio Sampedro. ¿Tienen derecho las personas a acabar con su vida si así lo deciden? Pero contrariamente a lo que muchos han opinado, creo que la cinta ni defiende, ni se muestra en contra de la eutanasia. Mar Adentro es un simple retrato de cómo una sencilla familia afronta el deseo de morir de uno de sus integrantes. En la película no hay malos ni buenos, sino distintas formas de enfrentarse a eso que todos tememos tanto y que Sampedro se pasó años deseando. Y es sin duda ese elenco de personajes que acompaña al protagonista el que consigue darle el toque maestro. Porque ¿qué padre no utilizaría la resignación del de la película para afrontar el hecho de que su hijo quiera morirse? ¿Qué hermano no se indignaría porque una parte de su familia no quiera seguir luchando? ¿Y que madre (porque más que una cuñada era una madre) no haría todo lo posible para que un hijo pueda conseguir lo que más desea en esta vida? Un retrato. Eso es Mar Adentro . Una simple fotografía de cómo una familia cualquiera asumió con mucho dolor que uno de sus integrantes prefiriera no seguir viviendo.