ENTRE LÍNEAS
10 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LOS POLÍTICOS nos tienen muy acostumbrados a vendernos que ellos son buenos y que los de los demás partidos son los malos malísimos del mundo mundial. Todos lo hacen. Y con su actitud prostituyen la democracia. Lo hacen cuando nos hablan de gobiernos amigos. ¿Es que los hay enemigos? No debería, pero resulta que sí. Cuando unos y otros nos dicen que votando en nuestras ciudades o pueblos al mismo partido que gobierna en Santiago y en Madrid nos irá mucho mejor pasan de demócratas a caciques. Así de claro. Eso es precisamente el caciquismo. El usar influencias personales para conseguir lo que únicamente se debe obtener de forma institucional. La teoría del gobierno amigo no es más que un chantaje. O me votas o las administraciones nos cierran el grifo. Eso no es democracia. Y la democracia es sagrada.