Las distintas caras del poliedro

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AROUSA

Análisis | Segunda jornada de la Liga de Fútbol El Arousa desplegó en A Lomba un fútbol de « alto standing» , el Grove no supo rematar a un Lalín herido y el Vilalonga sigue sufriendo en su aclimatación a la categoría

06 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?a segunda jornada de Liga concluyó el domingo con una reproducción exacta del panorama que se le aventura a los tres representantes de la comarca en esta nueva temporada de Tercera: un Arousa consolidado en la parte alta de la tabla, un inseguro Grove superando su cambio generacional en la mitad de la clasificación y un Vilalonga sufridor que, semana a semana, deberá aprender a sobrevivir en la categoría tras su largo éxodo en el limbo de la Preferente. Algo está cambiando en el equipo de A Lomba. Lo dicen sus cuatro puntos en dos partidos y su quinto puesto en la lucha por la cabeza de Liga. Pero, y sobre todo, lo dicen las gradas cada vez más pobladas del campo vilagarciano. Con los refuerzos necesarios, Milucho demostró el domingo que bajo su batuta el Arousa es capaz de ofrecer un fútbol de alto standing . Ante un rival retornado a la categoría, el Viveiro, pero con fichajes de cierto postín, los arlequinados dieron un recital en la primera media hora del encuentro. Paradojas de la vida, hubo que aguardar a la segunda mitad, con un fútbol mucho menos brillante, para amarrar la primera victoria de la campaña. «No fútbol, ao final o que importa é marcar, non facelo ben». Palabra de Milucho. El Deportivo Grove, por su parte, desaprovechó una ocasión de lujo para arrancar tres puntos en el estadio más hermético del grupo, el Manuel Anxo Cortizo de Lalín. Con un gol de Santi Crego en el minuto 20 e innumerables ocasiones para sentenciar en la primera parte, los de Jacinto Barreiro recibieron el mazazo del empate a un minuto de la conclusión. El técnico del cuadro meco se quejaba ayer de que «os meus xogadores me dixeron que o dianteiro do Lalín se axudara cunha man na acción do gol». En este caso, nos remitimos a Milucho. De nada valió que «O Grove dominou e creou moitas ocasións. Era un partido que tiñamos que ter gañado», pero se quedó a medias. Segunda derrota consecutiva la del Vilalonga. Sin buen fútbol, al Bergantiños le bastó su mayor seguridad en el campo para superar a un rival al que le ha cogido el frío en su aclimatación a la categoría. Regalo del Cambados En Preferente, el Cambados regaló a su afición un triunfo merecido, aunque quizá un tanto abultado. Seis puntos en dos jornadas no debe llevar, sin embargo, al engaño. Es urgente que la zaga de Burgáns supere su preocupante inseguridad. Y mientras, el Céltiga pagó caro el sistema ultraofensivo de Juan Laxes. El técnico reconoció su parte de culpa en la derrota (6-4 en Caselas). Su filosofía es buena, pero quizá necesite excepciones frente a ciertos rivales.