ENTRE LÍNEAS
04 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EL HORROR ha grabado con sangre inocente otro nombre en su injusta lista. A Nueva York, Madrid o Bagdad hay que sumarle ahora Beslán. Esta ciudad de Osetia del Norte ha sido escenario de un acto de crueldad tan grande que no entendería ni aunque viviese cien vidas. Unos tipos entran en una escuela el día de la fiesta de bienvenida, secuestran a 1.200 personas entre niños (la mayoría), profesores y padres de alumnos, los mantienen durante 53 horas sin comer y bebiendo sólo su propia orina y finalmente masacran a más de 300 con sus bombas y disparándoles por la espalda cuando intentaban huir. Me pregunto quién puede pensar que la sangre de niños indefensos puede comprar la independencia. Al menos los niños deberían estar al margen de la bárbara locura en la que estamos transformando este mundo.