Fiebre

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

09 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS PADRES primerizos somos un latazo. No paramos de hablar de pañales, potitos, biberones y de las horas seguidas que duermen nuestros retoños. Este fin de semana he descubierto un nuevo tema de conversación igual de apasionante para mi e imagino que igual de tedioso para quienes no han llegado o ya han pasado la edad de procrear. Les hablo de la fiebre. Ese misterio por el que un niño (o niña, como es mi caso) puede pasar de estar perfectamente a tener 39 grados sin que le pase nada aparentemente. A mi Helenita le pasó eso exactamente. Tenía fiebre y, aparentemente, no le pasaba nada. Sin embargo, le pasaba. Aún no sé el qué, pero algo le pasaba. De ahí la fiebre. El mundo es igual que mi hija. Tiene fiebre. Mucha fiebre. Por eso sabemos que está mal. Pero aún no sabemos bien qué le pasa ni cómo remediarlo.