El Concello de Vilanova dio ayer el visto bueno a los que serán los primeros presupuestos del municipio tras haber firmado la segregación. Las cuentas para este año prevén unos ingresos de más de siete millones de euros y unos gastos de seis millones. Un desajuste que pretende, con la ayuda de las subvenciones, reducir la deuda que arrastraban las arcas municipales. El alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán, se mostró ayer muy satisfecho con la aprobación de las cuentas para este año. Aunque reconoció que el hecho de llevar las cuentas al pleno era un mero trámite, explicó que ahora «ya somos un concello viable». Atribuyó el retraso con que se presentan las cuentas, a mediados de año, al proceso de segregación y se comprometió a que, tras el verano, el equipo de gobierno comenzará a trabajar en los presupuestos del próximo año para que estén a tiempo. Las cuentas tuvieron el voto en contra del PSOE. El portavoz de los socialistas, Rodrigo Santiago, negó que el retraso en presentar el documento tuviera algo que ver con la segregación y culpó al despilfarro del equipo de gobierno de los más de tres millones de euros de déficit que tienen actualmente las arcas municipales. Santiago también considera que no existe ninguna circunstancia que permita aventurar que los ingresos por el IAE crecerán un 28% y que el impuesto de la construcción generará un 48% más que el pasado año. Destacó también que, con estas cuentas, el Concello tardará cinco años en saldar sus deudas, cuando las subvenciones por la segregación sólo durarán dos años. Por otro lado, el pleno acordó también disolver el patronato de deportes porque, según el equipo de gobierno, no dispone de personal ni de recursos propios.