Vilagarcía inauguró ayer una escultura de homenaje a quienes lucharon contra el «Prestige» Gago cree que ha llegado el momento de que la villa recupere su relación con la ría
15 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ólo la firmeza de los versos de Pablo Neruda se puede comparar con la firmeza con la que cientos de manos trabajaron para librar al mar de la peste del Prestige. Ayer, en Vilagarcía, una escultura vio la luz para recordar aquellos días aciagos. «Man con man», una obra de Ramón Conde, pretende recordar la lucha titánica contra el chapapote. Y pretende hacerlo rindiendo homenaje a los voluntarios que llegaron a Galicia, pero también a las gentes de la ría. «O pobo de Vilagarcía aos homes e mulleres do mar», reza la inscripción que acompaña a los versos de Neruda. El alcalde de Vilagarcía, Javier Gago, actuó como anfitrión, y lo hizo para decir que la ciudad debe aprovechar la ocasión para recuperar su relación con la ría. Una relación que reconoció perdida en algunos momentos. A la intervención de Gago le dio la réplica el patrón mayor de O Grove. Francisco Iglesias, encarnación anoche de los homenajeados por la escultura de Conde, lanzó palabras de agradecimiento a todos los que lucharon contra el Prestige. A los vilagarcianos les agradeció «estar ahí cando facía falla». Pero aprovechó la ocasión para conjurar en voz alta algunos de los peligros que, a su juicio, amenazan la ría y que nacen en Vilagarcía: los depósitos de Ferrazo, el transporte de fuel y los rellenos y dragados desproporcionados. «Debemos, entre todos, pechar as feridas de batallas que en realidade buscaban solucións que desexabamos todos», dijo el patrón grovense. Unos versos de Neruda sirvieron como colofón al discurso de Iglesias: «aos que lle medraron as mans e os ollos para traballar e protexer o que aquí existe».