El Puerto acepta una comisión de control para las obras de Ferrazo

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA

AROUSA

En el órgano estarán representados Autoridad Portuaria, Pesca, cofradías y mejilloneros Los bateeiros exponen seis requisitos para dar su consentimiento a los dragados

18 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Todo está preparado para que la unión temporal de empresas liderada por Dragados y Copasa inicie el nuevo dragado de la zona de maniobras. Y, con él, la más importante de las actuaciones que la Autoridad Portuaria de Vilagarcía afronta en su historia reciente: la ampliación del muelle de Ferrazo y del canal de acceso al puerto. Con la declaración de impacto ambiental en la mano, la entidad vilagarciana debía vencer todavía la preocupación surgida entre los sectores productivos de la ría. Fue la Consellería de Pesca la que condensó esta preocupación y propuso al equipo de Benito González Aller la constitución de una comisión para el seguimiento de los trabajos, en la que estarían representados la propia Autoridad Portuaria de Vilagarcía, el Centro de Control do Medio Mariño de Vilaxoán, las cofradías de la zona de influencia (Rianxo, Carril, Vilaxoán, Vilanova y Cambados) y representantes de los productores de mejillón. El pasado jueves, el presidente portuario respondió afirmativamente a la solicitud. No sólo está conforme la Autoridad Portuaria con la creación del grupo de trabajo, sino que ha nombrado también a la persona que la representará en el nuevo organismo. Se trata del jefe de departamento de Explotación y Planificación y director facultativo de la ampliación de Ferrazo, Juan Diego. Encuentro con el mejillón Al margen de esta comisión genérica, los representantes de los bateeiros presentaron esta semana a los responsables portuarios sus requisitos particulares para que las obras se inicien con su consentimiento. Se trata de seis puntos que, en principio, también han sido bien recibidos en el Puerto. Todos ellos se centran en la mayor preocupación de los mejilloneros: que los dragados no afecten en absoluto a su actividad. No en vano, el volumen de materiales a remover asciende a 1,3 millones de metros cúbicos. En primer lugar, los bateeiros quieren recoger sus propias muestras de fango en la draga y tener la posibilidad de acompañar a los pontones hasta el punto de vertido de los sedimentos. Por último, demandan que en caso de temporal se paralicen los vertidos, conocer los análisis del Puerto, que cualquier avería sea comunicada de inmediato y que las obras se paren si surge el más mínimo parámetro preocupante en las muestras analizadas.