AREOSO | O |
26 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.JUAN Fajardo, el concejal de Izquierda Unida en Vilagarcía, le quiere quitar el polvo a aquella vieja máxima de que hay que predicar con el ejemplo. Cada vez son menos las personas que siguen tan sabio consejo, y así nos luce el pelo a todos. Así que cualquier intento de restauración de ese principio es merecedor de una bienvenida. Dice Fajardo que los concellos, en este caso el de Vilagarcía, tienen que poner su granito de arena en la lucha por el trabajo estable. Con mociones cargadas de buenos deseos no basta. Por eso, quiere que el concello, a la hora de adjudicar una obra, tenga en cuenta el volumen de trabajo estable de las empresas aspirantes, igual que se tiene en cuenta la oferta económica, por ejemplo. La propuesta me parece lógica, justa y necesaria. Y me sorprende que nuca se le haya ocurrido a nadie algo tan simple. Bien mirado, no es tan extraño: son muchos los que claman contra los marineros que esquilman los mares sin renunciar a un buen plato de sabrosos pezqueñines. Y muchos los que rechazan la explotación infantil vestidos de pies a cabeza con ropa tejida por esos pobres infantes. Que se lo digo yo. Que lo de perdicar con el ejemplo está pasado de moda.