ENTRE LÍNEAS
25 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.SOMOS una sociedad hipotecada. Los créditos bancarios son el gran invento de la modernidad. Entras en un banco, te sonríen y te dan todo tipo de facilidades para endeudarte y así poder comprarte una casa o un coche de lujo, bienes que hasta hace veinte años estaban sólo reservados a economías pudientes. Dirá usted que no hay nada malo en este sistema. Y no lo hay. De no ser porque la facilidad para conseguir un crédito va aparejada a una constante estimulación mental a favor del consumismo más alocado que con excesiva frecuencia hace que no se pueda devolver el dinero prestado. Y ahí se acaban las buenas caras y llegan los morros largos, los embargos y las órdenes de desahucio. En ese momento no espere facilidades. Y esa es nuestra vida, trabajar, pagar la hipoteca y los créditos y no ahorrar un chavo. Ley de vida.