Rostros pálidos al sol de abril

La Voz

AROUSA

El palomar ¡Lo que falta para que lleguen las vacaciones! Los cuerpos al sol parecen transportarnos al verano mientras una joven vilagarciana gana una beca internacional

26 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Asuntos personales e intransferibles me llevaron hace unos días a Elche. Salí de Galicia con el cielo nublado y llegué a Alicante con temperaturas que se acercaban a los treinta grados. Así que una vez cumplidos los compromisos del viaje me zumballí en el Mediterráneo y casi me quedo en el sitio de lo fría que estaba el agua. Vuelvo a casa y me sacude en Lavacolla un soporífero aire caliente. Luego miro el periódico y veo las playas gallegas llenas de gente. Ayer, el termómetro de O Ramal, aunque no es del todo fiable porque el sol le calienta demasiado la cabeza, marcaba 36 grados. Tantos no sería, pero los chapuzones en A Compostela son la mejor prueba de que las temperaturas en Arousa superaban las que había dejado atrás en Valencia. Pero ya saben, tenemos la fama que tenemos y lo de la Galicia caníbal se lo creen Los Resentidos y cuatro más. Mientras el sol gana mentes y cuerpos, hay gente en Vilagarcía que piensa ya en el otoño. Aquí está Cristina Lagarón Manso, una estudiante de cuarto curso de ESO del colegio de las Filipenses que, a sus quince primaveras, ha ganado una beca estratosférica. Forma parte de un selecto grupo de chavales de todo el mundo -este año, sólo once por España- que cursará el bachillerato internacional en uno de los centros de Colegios del Mundo Unido. La institución, creada por Kurth Kan tras la Segunda Guerra Mundial como oportunidad para vencer las diferencias culturales y unir al planeta a través de la experiencia común de estudiantes de todo el mundo. Cristina, respaldada por la fundación Barrié de la Maza, baraja las posibilidades de la India (el colegio fundado más recientemente, en 1997), Nuevo México e incluso Hong Kong para dar el callo durante los dos próximos años. Ánimo y mucha suerte. Cuarenta y cinco sumilleres de Madrid visitan estos días la denominación de origen de Rías Baixas. La delegación está formada por alumnos del curso de la cámara oficial de comercio e industria de la capital y la visita fue organizada por el departamento de promoción del consello regulador. Su misión es la de conocer las características de esta denominación y probar sus caldos, tarea muy apetecible para estos calores. Aunque llegaron el domingo por la tarde a Cambados, el programa de actividades no comenzó hasta ayer por la mañana. La primera de sus tareas fue la de recibir una charla sobre la denominación en el Parador de Cambados. Después llegó la parte divertida: visitar distintas bodegas para conocer sus vinos. Seguro que fueron tratados a cuerpo de rey por los bodegueros porque estos profesionales se encargan de decidir qué vinos se sirven en sus restaurantes y de recomendarlos a sus clientes. Así que mejor tratarlos bien.