CON GOTAS
02 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.FABULOSO, oiga. Resulta que una cuadrilla de forajidos, que han dedicado media vida a agolpar turistas en habitaciones ilegales para soplarles la viruta verano tras verano en O Grove, apelan ahora al soberano imperio del orden y el concierto para pedir, vaya por dios, que la Administración legalice todas sus fechorías, esos artefactos que llaman hoteles. Lo peor no es la jeta a prueba de bomba que demuestran los autores de semejante petición. Lo realmente preocupante es que sus establecimientos no son fondas, son callejones sin salida en los que un mal día puede suceder cualquier cosa. Me gustaría que estos tipos me explicasen un pequeño detalle. ¿Qué pasa si arde una de esas plantas fuera de ordenación? ¿Qué aseguradora se haría cargo de los daños? ¿Y si hay víctimas? Alguno, en vez de estrellas, merecería rejas.