La grasa tiene su origen en la manipulación de congelados que se realiza en el muelle La Xunta analizará las muestras del agente contaminante para definir su composición exacta
31 mar 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?esde hace algunos años, decir A Comboa equivale, en Vilagarcía, a hablar de pesca congelada. En esta ocasión, sin embargo, la noticia no se encuentra en la producción de Cefrico, sino en la dársena portuaria, en el agua, y en un problema de contaminación. Ayer, la superficie de A Comboa amaneció teñida de un vertido compuesto, fundamentalmente, por aceite de pescado. La mancha, estrecha y larga, de aproximadamente veinte metros de longitud, se extendía entre el muelle de congelados y el de Ferrazo. Fue detectada por una embarcación de la Xunta que, a primera hora de la mañana, procedió a su limpieza no sin antes hacerse con muestras de la sustancia. El análisis de los restos captados permitirá conocer su composición exacta y su procedencia concreta. No obstante, y hasta que el estudio haya finalizado, son tres las hipótesis que barajan los técnicos, todas ellas referidas a los procesos de manipulación de pescado que se llevan a cabo en A Comboa. La primera de ellas sería que la mancha procediese de un camión de transporte de congelados, mal sellado. La segunda, que la pérdida se haya producido en el momento de trasladar el pescado desde un buque a un vehículo pesado. La tercera, que su origen se encuentre en una fuga de las intalaciones del Centro Frigorífico. Esta vez, el vertido no ha ido más allá de veinte o treinta litros de grasa, cuya recogida resultó relativamente sencilla dada su elevada densidad. El alcance del problema Pero el trabajo de la Xunta resultará esencial para determinar el alcance del problema y adoptar una solución definitiva que evite males mayores. Cabe recordar, como ejemplo negativo, el caso de Vilaxoán, en cuyo puerto los vertidos oleaginosos se han convertido en un vómito recurrente. El tema fue abordado la semana pasada por el pleno de la corporación municipal de Vilagarcía. Y el Concello parece tener claro que la contaminación procede de las industrias conserveras intaladas en la zona.