Cabodano

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

18 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

MIGUEL ÁNGEL González se fue sin avisar. Fue hace un año. Ocurrió de pronto. Por sorpresa. Ayer, sus amigos, compañeros y alumnos le recordaron en su instituto, el de Carril, que ahora lleva su nombre como homenaje póstumo. No le conocí bien. No me dio tiempo. A penas empezamos a intimar, él en su faceta de candidato del PP a la alcaldía de Vilagarcía y yo en la de periodista, me desayuné un día con la trágica noticia de su muerte. Debió dejar una profunda huella en los que sí tuvieron el privilegio de su presencia. Ayer, en su homenaje en el centro al que dedicó su vida, las lágrimas no eran fingidas. El llanto no era forzado. La desolación y la amargura eran reales. Su familia, sus amigos, sus alumnos, sus compañeros de trabajo y del partido. Todos estaban allí. Con él. Miguel Ángel, gracias a ellos ya te voy conociendo mejor.