05 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.
El desembarco en Vilagarcía de la más grande consignataria de España, Bergé Marítima, provocó, tal y como se esperaba, reticencias en las pequeñas empresas locales que operan en la rada. Además del conflicto de las grúas, el representante de las consignatarias en el consejo de administración, Julio Carrasco, elevó también su protesta por las condiciones económicas de la solicitud de Bergé para construir una nave en el muelle comercial. Los empresarios consideraban que se le otorgaba por menos cantidad que la ellos pagan en sus respectivas concesiones. La queja tampoco se tuvo en consideración después de que la Autoridad Portuaria alegase que no era cierto que Bergé fuese a pagar menos por la nueva nave.