Esta vez fue por culpa de Carod

Bea Costa
B. Costa VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Crónica | El PSOE abandonó el pleno de O Grove por tercera vez Los socialistas querían defender a Maragall, pero el alcalde no les dejó. El grupo municipal está indignado y hará saber a la dirección del partido el proceder de Pérez

30 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Pepe Cacabelos no iba a hablar de la polémica de la basura, no. Lo que pretendía con la cuestión de orden planteada en el pleno era defender a su partido y, en concreto, al presidente catalán Pascual Maragall ante las alusiones que minutos antes había hecho el PP sobre los supuestos perjuicios del pacto entre el PSOE y los republicanos de Carod Rovira. Fernando Meis aprovechó el debate sobre las conserveras para parafrasear a Aznar y advertir que alianzas como ésta están provocando «unha fuxida das multinacionais» en Cataluña. Pero las alusiones del edil popular no dejaron indiferente a nadie. Desde el público se oyeron risas y un elocuente «¡por favor!» de Xesús María González dejó patente el malestar de la oposición por la pirueta dialéctica de Meis. Ya nadie se acordaba de este asunto cuando Cacabelos planteó una cuestión de orden que acabó con todo el grupo municipal fuera de la sala. El alcalde no le dio opción ni a explicarse pensando que lo que quería el socialista era reavivar el debate sobre la basura. Y, con la palabra en la boca, Cacabelos y sus compañeros de filas optaron por abandonar la sesión. «Cuando se puso en duda la honorabilidad de Maragall, el alcalde corroboró a su concejal, y a nosotros no se nos deja hablar. El alcalde de O Grove está quebrantando las normas básicas de convivencia democrática y está insultando a todas las personas que apoyaron al PSOE», explicaba ayer la portavoz municipal, Ayda Filgueira. La del jueves fue la tercera vez que los socialistas abandonaron el pleno en el medio año que va de legislatura. Un récord que pone en evidencia el cariz que están tomando las relaciones entre populares y socialistas. Provocadores De ser el partido más amable de la oposición, en el anterior mandato, se ha convertido en el grupo más problemático para un Pérez que ya ni siquiera disimula su falta de sintonía con Cacabelos y los suyos. De todos modos el alcalde parece que tiene ánimo de enmienda y ya anunció en pleno que procurará que episodios como el del jueves «non volvan suceder porque para min tamén son moi desagradables». Pero también quiso dejar claro que la culpa de lo sucedido es de los propios socialistas «que se están caracterizando por provocar». No lo entienden así en el PSOE y tampoco se van a quedar quietos. Los grovenses consideran que la actitud de Pérez pasa de castaño oscuro y van a dar cuenta de ello a la dirección de su partido para estudiar posibles medidas a adoptar. «A lo mejor estaban acostumbrados al otro grupo y pensaban que íbamos a ser más permisivos», señalaba Ayda Filgueira. «Pero no nos vamos a callar», sentenció.