ENTRE LÍNEAS
27 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.YO FUI uno de esos niños a los que los libros de historia hacían soñar con visitar las pirámides de Egipto, pasear entre las columnatas de Persépolis, entrar en el templo de Zeus Olímpico o vencer, cabalgando junto a Alejandro el Grande, a los ejércitos de Dario en Gránico. No es de extrañar que se me siga erizando la piel cada vez que alguien me plantea una nueva aventura de la historia. Eso es lo que es el castro Alobre de Vilagarcía. Una aventura que nos permitirá saber cómo éramos los vilagarcianos en la época castreña y cómo evolucionó una ciudad que vivió pegada siempre al mar. La excavación del castro Alobre es, sin lugar a dudas, uno de los proyectos más interesantes e importantes en los que está actualmente envuelto el Concello. Y no es una cuestión de resultados. Es una cuestión de sueños. La historia es sueño, como la vida misma.