Berti Piñeiro debuta en el banquillo del E. Otero con la duda de Ureña

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA

AROUSA

El nuevo técnico de los cambadeses cree que el apoyo de la afición debe ser una de las claves Advierte sobre las dificultades de un Zamora que tiene «varios jugadores de calidad»

12 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?erti Piñeiro debutará esta tarde en el pabellón de O Pombal ( 18.30 ) como entrenador del Establecimientos Otero. Lo hace en un encuentro importante y desde el que ya el nuevo técnico quiere sentar las bases de la reacción de los cambadeses. Una reacción que para el preparador debe tener una de sus principales cimientos en el apoyo desde la grada. «La afición es una de las mejores cosas que tiene el club», afirma convencido. Tiene muy claro el entrenador de los cambadeses que conseguir que el pabellón de O Pombal se convierta en un fortín es una de las claves para asegurar la permanencia en la categoría. Por lo que respecta al rival de esta tarde, Piñeiro señala que el Zamora cuenta con seis o siete jugadores de calidad y que «al igual que nosotros debería estar más arriba en la clasificación». Pronóstico equilibrado Se trata, en fin, de un encuentro con un pronóstico equilibrado en el que Berti Piñeiro cree que el equipo que tenga un balance más favorable en los rebotes y las pérdidas de balón habrá caminado un buen trecho hacia la victoria. Por otro lado, a los problemas por la premura de tiempo con la que el nuevo entrenador ha tenido que preparar el encuentro, se unen las lesiones, uno de los invitados fijos en el vestuario del Establecimientos Otero. Así, Berti Piñeiro se ha visto con solamente dos pivots disponibles para entrenar durante la semana, ya que a la obligada baja de Íker Iturbe se unió la de Ángel Ureña. Este último es seria duda para el encuentro de esta tarde, un partido que se podría perder también otro de los jugadores interiores, Jorge César, que también sufrió un esguince en el entrenamiento del jueves. Así las cosas, una de las intenciones de Berti Piñeiro para la importante cita de hoy es trabajar en el factor anímico de una plantilla, de la que, obviamente y como él reconoce, todavía no conoce sus resortes. «Voy a intentar que la gente llegue lo más motivada posible al encuentro», explica Piñeiro. Todo para conseguir una cuarta victoria que permitiría a los cambadeses comenzar a sacar la cabeza del pozo de la clasificación.