Inmigrantes

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

24 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

ES IMPOSIBLE pensar en una familia gallega que no tenga algún emigrante. Hagan memoria y verán que un hermano, un tío, un primo o un amigo viven en Argentina, Venezuela, Alemania, Suiza o algún otro de esos países que nos acogieron cuando las cosas iban mal por aquí. Si es que ahora van bien, vaya. Esta experiencia vital debería servirnos a la hora de convivir con tolerancia y respeto con los miles de inmigrantes que llegan ahora a Galicia. No tantos, cierto es, como los que lo hacen a otros puntos del Estado. No hablo de los retornados, que al fin y al cabo son da casa . Me refiero a los extranjeros, muchos de ellos latinoamericanos, que viven ahora entre nosotros. Interpretar su presencia como una amenaza sería una mezquindad. Y una falsedad. Su fuerza y su trabajo son una gran oportunidad. Aprovecharla está en nuestras manos.