De paseo por Barrantes

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso VILAGARCÍA

AROUSA

Ribadumia es quizás el municipio en el que los trabajos se encuentran más avanzados. Hace poco se inauguraba la ruta de Barrantes, que transcurre paralela a la vía rápida y en la que hay cuatro molinos. Los trabajos continúan actualmente en la zona de Batán, donde hay otros cuatro edificios que están siendo recuperados. Además, los operarios de A Segorella han llevado a cabo tareas de limpieza en el entorno de Sisán y ya tienen previsto que, en la próxima fase, se centrarán en los molinos de la zona de Porto. ?e sobra son ya conocidos los atractivos turísticos de la comarca de O Salnés. El sol y la playa, las fiestas gastronómicas y los monumentos han convertido a Arousa en uno de los principales referentes a la hora de escoger el lugar en el que pasar las vacaciones. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer para recuperar recursos que, en muchos casos, han quedado olvidados por el paso del tiempo. Meis, Meaño y Ribadumia se han puesto manos a la obra para sumarse a uno de los valores más en alza: el turismo natural. Desde hace casi dos años, los talleres de empleo A Segorella han iniciado la recuperación de antiguos molinos para crear una ruta en cada una de estas localidades. El trabajo ha permitido que hoy en día vecinos y visitantes puedan disfrutar de parajes que había quedado cubiertos por la maleza en los que los ríos todavía tienen aguas cristalinas. La labor se inició hace ya dos años con la contratación de treinta y seis operarios que, además de recibir formación, pudieran llevar a cabo trabajos de recuperación medioambiental. El proyecto original preveía la reconstrucción de los antiguos molinos de río de estos tres concellos. Pero después de comenzados los trabajos se vieron las enormes posibilidades que tenían las zonas escogidas para llevar a cabo las obras. Así poco después se iniciaba la segunda fase que permitiría crear toda una serie de paseos aprovechando los molinos restaurados y siguiendo los cauces de los ríos. Ahora que esta segunda parte está a punto de terminar, el coordinador de la iniciativa, Ramón Guinarte, piensa ya en la tercera fase: aquella que permitirá unir los paseos de Meaño y Ribadumia y terminar de crear sendas peatonales en Meis. A la búsqueda de las rutas Tras escoger las zonas en las que se llevarían a cabo los trabajos, los operarios comenzaron su labor. «En algunos casos sabíamos que había molinos ahí porque nos lo decía la gente, pero la maleza impedía ver lo que había debajo», explica Guinarte. En Meaño, las tareas se centraron en crear un paseo entre los lugares de Simes y Lores. Un proyecto que hoy en día está casi terminado y que permite recorre, siguiendo el cauce del río da Chanca estas dos parroquias. En Ribadumia la recuperación se llevó a cabo en los antiguos molinos de Batán - obra sin terminar actualmente- y en el paseo de Barrantes -que ya ha sido inaugurado-. Por último, en Meis se repartieron más los trabajos entre las zonas de San Salvador, San Martiño y Arcos, en la parroquia de Armenteira. Caminos de senderismo El resultado es que actualmente estos tres municipios disponen de sus respectivas rutas de senderismo en la que es posible comprobar el funcionamiento y los distintos tipos de molinos de río que quedan en la comarca arousana. «Había molinos de herdeiros, que no pertenecían a nadie sino que las personas tenían derecho de molienda y que están sobre todo en Meis y Ribadumia. También había otros que eran los parceiros, en los que el molinero cobraba un porcentaje de lo que molía. Este lo hay en Meaño y fue cedido al Concello», explica Guinarte al tiempo que asegura que, sólo en Meaño, hay más de setenta edificios de estas características. Al final, a Segorella ha recuperado algo más de una veintena de estos emblemáticos inmuebles de trabajo. El único problema que actualmente presentan estas rutas es la escasa señalización y lo difícil que resulta acceder a las mismas. Sin embargo está previsto que en próximas fechas se coloquen las señales necesarias para que turistas y vecinos puedan disfrutar de un paraje que, hasta ahora, es desconocido para muchos.