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Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Crónica | Juicio contra tres sindicalistas y una mariscadora Aunque?Vázquez?Taín?se?declaró?incapaz?de?dirimir?el?conflicto?social?que?vive?Vilaxoán, tendrá que juzgar si hubo desobediencia a la autoridad durante el encierro en Carril

04 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

«Doña Cristina, pero en cuántos líos más nos hemos metido... ¡Lleva usted una racha...!». Con estas palabras despedía ayer el juez Vázquez Taín a la presidenta de la agrupación de mariscadoras de Vilaxoán. Cristina del Río se acababa de levantar del banquillo de los acusados, donde estuvo acompañada por los sindicalistas Rosa Abuín, Salvador Ribadomar y Xavier Aboi, de la CIG. Todos ellos estaban acusados de una falta de desobediencia a la autoridad. En el mes de septiembre, unas cuarenta mariscadoras, acompañadas por los sindicalistas, se encerraron en la delegación provincial de Pesca y fueron desalojados por la policía. Ayer, en el juicio, Rosa Abuín matizaba. «Eu non creo que se poida falar dun peche. Nós entramos alí ás nove da mañá, para pedir unha entrevista con Pesca», explicó. Y aunque reconoció que el horario de esas oficinas de la Xunta expira a las tres de la tarde, «ás sete seguíamos alí esperando a resposta e sen que ninguén nos tivese invitado a marchar». Hecha la matización, todos los acusados se defendieron asegurando que nadie había prestado ningún tipo de resistencia a abandonar el local en cuanto se lo ordenó la policía. «No nos negamos a salir, lo que pasa es que no nos dieron tiempo», aseguraba Cristina del Río. Ella salió del edificio escoltada por dos agentes, al igual que todos los demás participantes en la protesta. Eran unas cuarenta las personas que participaban en aquella protesta. Pero sólo cuatro se sentaban ayer en el banquillo de los acusados. Eran los cuatro que, antes de iniciar el desalojo, la policía había identificado «a medida que iba sinalándonos co dedo o delegado comarcal de Pesca», según explicó en su declaración el sindicalista Salvador Ribadomar. Los tres agentes de la policía que declararon ayer se esforzaron en explicar por qué sólo habían identificado a cuatro personas. «Es lo normal en una situación así, para no crispar más los ánimos», explicaron. Al terminar el juicio, en los pasillos, esos mismos agentes seguían empeñados en explicar a las mariscadoras y a los sindicatos el motivo de la denuncia que tramitaron. Las explicaciones «Nosotros sólo queríamos una reunión con Pesca», había dicho, en la sala, la presidenta de la agrupación. Hablaba ante un salón repleto de mariscadoras que habían acudido a mostrarle su apoyo. «Estabamos allí para solucionar nuestros problemas de trabajo», explicó una de las testigos. La abogada de la defensa intentó que en la sala se escuchasen todas las vicisitudes y problemas internos de la cofradía de Vilaxoán. Pero ese sería un camino largo y torturoso. Así que Vázquez Taín, el juez del número uno de Vilagarcía, la cortó en seco. «No intentemos resolver aquí, con nuestras limitadas capacidades, los conflictos sociales de Vilaxoán», sentenció. Esa parte parece tocarle a la consellería de Pesca. Lo que sí tocaba ayer en el juzgado era la petición de pena por parte del Ministerio Fiscal, que reclamó una multa de 120 euros para del Río y del doble para los tres sindicalistas. La defensa, por su parte, reclamó la libre absolución de sus acusados, que parciparon en aquellos hechos cumpliendo su labor como sindicalistas.