Ciclomotores

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

22 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

IMAGÍNESE plácidamente repanchigado en su sofá viendo la película de la noche. O una de vídeo, que con lo mal que está la programación lo normal es no encontrar nada decente en la tele. El asesino está a punto de confesar su crimen y dar pelos y señales de porqué es tan malo malísimo. De pronto, un ciclomotor pasa por delante de su casa. ¡Ruuuuaannn! El estridente ruido que sale de su tubo de escape deja muda a la tele y se pierde usted lo más interesante. ¿No le ha pasado nunca? Yo soy de esos que odio los ciclomotores. Los prohibiría. Un chaval de catorce años no tiene sesera para manejar una máquina así. Lo demuestran con su forma de conducir. Con esos adelantamientos, con los caballitos. Pero si esas motillos tienen que existir, los ayuntamientos por lo menos deberían dar caña a sus normalmente descerebrados conductores.