El día de los reencuentros

La Voz

AROUSA

El palomar En los días de lluvia no hay nada como compartir con los amigos una buena comida. Los ex alumnos del Castro Alobre y los socios de Martín Códax lo saben

18 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Pues, concretamente, cuarenta. Ese es el tiempo que se ha ido desde que Manuel Porto estudiaba en el instituto Castro Alobre. Pero este vilagarciano no se ha resistido a dejar que cuatro décadas se convirtiesen en un manto de olvido para él y para sus compañeros de promoción. Después de muchos años de trabajo, ayer vio cumplido su objetivo: encontrarse cara a cara con aquellos otros chavales con los que compartió pupitre y lecciones. Unos iban más vestidos para la ocasión. Otros eligieron un tono más sport. Pero los compañeros con los que Manuel Porto se reencontró en la puerta de la Iglesia parroquial de Vilagarcía ya no son los que eran. Los adolescentes se han convertido en hombres talluditos que intercambiaron abrazos, sonrisas y miles de historias. La canción dice que veinte años no son nada, pero cuarenta ya es otra cosa. Estoy segura de que estos hombres nostálgicos tuvieron ayer tiempo de sobra para ponerse al día de sus vidas. Unas vidas que los han llevado por caminos muy diferentes. Unos siguen en Vilagarcía, otros se han ido a otros puntos de Galicia, y a algunos el tiempo les puso rumbo a puntos tan lejanos como Málaga y Lanzarote. Seguro que fueron éstos últimos los que más disfrutaron con la comida que sirvió de colofón a este reencuentro. Los que también aprovecharon el día de ayer para verse las caras fueron los socios de la cooperativa Martín Códax. Como todos los años, después de la vendimia, los integrantes de esta gran familia acudieron a sus dependencias y saborearon buenos platos y mejores vinos. Alrededor de una de las mesas se encontraba el alcalde de Cambados. Y es que en ocasiones las funciones de la alcaldía pueden resultar muy sabrosas. La celebración de Martín Códax llevaba premios incluídos. Antes de que los comensales saboreasen el primer plato se hizo entrega de los galardones «Amigo de honra» y «Viticultor distinguido». En la primera categoría triunfaron José Barros Cuervo, Miguel Delmas Pérez y Francisco Sineiro García. En la segunda, los nombres que sonaron fueron los de Lourdes Abal, Ramon Abalo, Modesto Martínez, Manuel Noya y Gumersindo Sotelo. Nuestros comensales estuvieron bien resguardados de la lluvia que durante todo el día se empeñó en caer. En O Grove, tierra de buenos manjares, ayer buscaron también algo que hacer en una tarde poco apta para estar al descubierto. Optaron por la música. Era el primer día del primer certamen de Habaneras Concello do Grove, y sobre el escenario estuvieron corales llegadas de Coruña, Ribadeo , Vigo y Asturias. Y no podían faltar los anfitriones: la coral de la cofradía San Martiño.