Una capital muy exclusiva

M. Escauriaza / Ch. Casares PONTEVEDRA

AROUSA

Análisis | La ciudad del Lérez nada contracorriente en la política gallega

16 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?ontevedra debería ir cambiande ese lema, Capital de futuro. Controvertidas coyunturas socio-económicas aparte, a la ciudad del Lérez lo que le va es la exclusividad política. En 1999, con un PP tan debilitado que, aunque ganó las elecciones, perdió su histórico poder, los eternos grupos de la oposición, PSOE y BNG, vieron la oportunidad para desalojar a los conservadores del gobierno local. Pero, mientras en las principales ciudades gallegas -salvo en Ourense- nacionalistas y socialistas seguían los designios de Santiago y sellaban coaliciones, en Pontevedra la rúbrica sólo avalaba un acuerdo de gobernabilidad. El PSOE no sólo se mantuvo fuera de la comisión de gobierno, sino que en bastantes más ocasiones que el PP ejerció una fuerte oposición, sin dejar por ello de cumplir sus compromisos con sus socios. Junio de 2003: Las expectativas políticas se funden. Nadie acierta. Mientras en otras urbes biclores el mapa anterior saltó por los aires, en Pontevedra las urnas calcaron el diseño anterior. Con la salvedad de que el Bloque de Lores pasaba a ser, por primera vez en la historia, la fuerza más votada. Sin mayoría absoluta había que negociar. Pero los nacionalistas pontevedreses no estaban tan apremiados de apoyos como sus homólogos vigueses. Lores y Casal se tomaron su tiempo, al principio el mismo que Santiago, pero mientras allí no cuajó, aquí se selló. Ahora, la seria crisis de Vigo vuelve a dejar a Pontevedra en una situación exclusiva. Y visto lo visto, puede que hasta le beneficie, si en Santiago no dicen lo contrario.