AREOSO | O |
13 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA MESURA es una buena consejera y en lo del Prestige faltó mucha. Unos se empeñan en seguir viviendo los momentos trágicos de noviembre y otros parece que viven en otro mundo. Las declaraciones de Rosa Quintana diciendo que éste ha sido un año «un poco difícil» toman visos de provocación, máxime si se hacen en O Grove y ante un auditorio en el que había mejilloneros y profesionales del mar y políticos que se partieron el lomo trabajando para combatir la marea negra. No obstante, que los cargos del PP traten de minimizar lo que fue una gran catástrofe para este país entra dentro de la lógica política. ¿Quién va a tirar piedras contra su propio tejado?. Como es igual de legítimo que la oposición -con plataformas o sin ellas- trate de sacar la mayor tajada posible de los errores del contrario. El guión no es nuevo. El debate político y mediático está superado, máxime después de pasar la reválida de unas elecciones que, en Galicia, dejaron unos resultados elocuentes. Lo que interesa ahora es saber cómo va a afectar el Prestige a la economía y al medio ambiente. Si los marineros van a tener qué pescar y si las playas quedarán limpias. Y para eso hay que escuchar a los expertos y dejarles trabajar. «Los científicos no maquillan los datos», decía González Laxe. De modo que si José Mora dice que lo del Prestige se va a superar, y si Urgorri sostiene que son más perniciosos para las rías los vertidos industriales que el chapapote, es para alegrarse.