La última edición de la feria multisectorial sacó a colación dos asuntos: la necesidad de contar con aire acondicionado, que Pedro Corbacho se comprometió a instalar, y la petición por parte de los comerciantes de volver a celebrarla en junio, ya que la coincidencia con la vendimia les causa trastornos. La fundación, después de consultar el asunto con los expositores a través de una encuesta, decidió mantener el mes de septiembre, porque aunque el 50% de los que contestaron estaban a favor del cambio, no se ponían de acuerdo en la fecha adecuada, y además, buena parte de los expositores que llegan de fuera manifestaron que no vendrían en junio porque les coincide con una feria en Zaragoza. «Es imposibe contentar a todo el mundo -reconoció Corbacho-, así que finalmente decidimos hacerla en septiembre pero retrasándola una semana, para que no coincida con la vendimia, aunque eso siempre depende del tiempo». La fundación lleva ocho meses negociando la contratación de este evento. Las dificultades estaban en la escasez de superficie -el año pasado se celebró en Cádiz, en un terreno de cein mil metros cuadrados, cuando Fexdega dispone de cuarenta mil-. Finalmente el Concello se ofreció a buscar suelo a mayores para aparcamientos. «El beneficio será para la ciudad, porque son cuatro mil personas consumiendo en Vilagarcía en Semana Santa durante diez días. Nos consta, por lo que nos dijeron los de los hoteles después de Equus Galicia, que la ocupación aumenta considerablemente cuando hay una feria», aseguró Corbacho. La organización reservó espacio para el 2004, pero Fexdega no confirma que se vaya a celebrar. Se hará si se involucran una decena de concesionarios «sino no tiene sentido», dice Corbacho.