¿Ha llegado el momento?

AROUSA

AREOSO | O |

29 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

YA ERA hora de que en Rías Baixas se decidieran a coger el toro por los cuernos y debatir, donde siempre debió haberse debatido, la polémica por la ubicación de la sede definitiva del consello regulador. Hasta ahora, parece que los responsables de la entidad no tenían demasiadas ganas de entrar en una cuestión que divide al sector en los dos bandos tradicionales: el norte y el sur. ¿Dónde debe ubicarse el consello regulador de Rías Baixas? La primera opción es la actual, en la capital de provincia que, según los defensores de esta postura, es el centro geográfico de la denominación. La segunda es Cambados que, por tradición y cincuenta años de fiesta del Albariño, reivindica sus derechos. Sin embargo, hasta ahora el conflicto se ha debatido hasta ahora mucho más en los plenos municipales que en los del consello regulador, lo que le concede a esta polémica un trasfondo demasiado político para un sector que en el que sólo sus trabajadores deberían inmiscuirse. Polémicas a parte lo cierto es que el consello regulador no parecía demasiado dispuesto a debatir un conflicto que podría reabrir viejas heridas. Pero el nuevo plan estratégico de la denominación recomienda encontrar, cuanto antes, una sede definitiva. Y parece que por fin, los responsables de Rías Baixas han decidido iniciar los trámites. La elección no es fácil: contra la primera opción de la presidenta y diputada del PP pesa la promesa del alcalde de Cambados, compañero de partido y vicepresidente del consello. También resulta extraño que el proceso se haya iniciado precisamente en la época en la que más atareado está el sector.