ENTRE LÍNEAS
25 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.NO ME GUSTARÍA ser miembro de un jurado popular. Menudo trago decidir si alguien va a seguir libre o a pasar los próximos quince años de su vida en la trena. Creo que a ustedes les pasa lo mismo. El invento queda de cine -nunca mejor dicho- en las películas americanas, pero no es práctico si lo que se quiere buscar es la justicia con el menor número de errores posible. ¿Cuántos yankees , sobre todo negros, han sido electrocutados, gaseados o inyectados a pesar de que su culpabilidad no era demostrable? Muchos. Miren en España lo que le pasó a Dolores Vázquez, acusada y condenada sin pruebas gracias a que quien decidía sobre su libertad eran gente como usted y como yo. Lo del jurado popular es un mal invento. Debe ser revisado a menos que quieran convertir la justicia en un programa de Crónicas Marcianas. ¡Puaj!