En directo | Primer recorrido por la vía rápida En las horas de mayor circulación se tarda más en llegar desde la capital arousana a la conexión con la nueva carretera, que de allí al municipio cambadés
24 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Recorrer la nueva vía rápida entre Cambados y Vilagarcía era ayer un placer para aquellos conductores acostumbrados, hasta ahora, a los atascos de la comarcal C-550. Quizás porque muchos todavía no saben que el vial está ya abierto, o quizás por miedo a encontrarse con más obras, lo cierto es que el tráfico era de lo más fluido. En parte por esta ausencia de vehículos, llegar al municipio cambadés apenas suponían seis minutos de conducción desde la rotonda de O Rial. Una pena que este ahorro de minutos se viera descompensado al transitar entre la salida del nuevo vial y el centro de la capital arousana. Alrededor de la una de la tarde, hora punta en Vilagarcía, la salida estaba bastante saturada. Entre los semáforos de Vilaxoán y la elevada densidad del tráfico, eran necesarios casi ocho minutos para llegar desde la explanada TIR hasta la rotonda de O Rial. Una vez que se entraba en la nueva vía rápida, la situación cambiaba completamente. El tráfico era muy fluido y en menos de tres minutos se alcanzaba la salida de Vilanova y A Illa. Otro tanto se tardaba en llegar a la salida de Cambados en la rotonda de Vilariño. En fin que, en cuestión de tiempo, O Rial queda actualmente más cerca de Cambados que de Vilagarcía. Curvas y rasantes La nueva vía rápida supone sin duda un ahorro en el tiempo que se tarda en llegar a Vilagarcía. Pero, al igual que el tramo entre Curro y Sanxenxo, no es un vial adecuado para alcanzar grandes velocidades. Es más, las zonas en las que está permitido el adelantamiento son más bien escasas y más habituales son las curvas cerradas y los cambios de rasante. Sólo en la subida de O Rial hay tres carriles de circulación que permiten el adelantamiento con garantías. Ausencia de señales Como en toda obra recién inaugurada quedan todavía algunos detalles pendientes. En este caso, el conductor echa de menos un cambio en la señalización del tramo que une Curro con Sanxenxo. De esta forma, desde Pontevedra o desde la zona de O Grove no se encuentra ni un solo cartel que anuncie el nuevo vial y, por tanto, la conexión con la capital arousana. Será cuestión de tiempo.