Reportaje | Agresiones de perros en O Grove Manuel Martínez Abalo sufrió un ataque canino cuando paseaba por Lordelo. Se cayó al suelo y sólo se lesionó las muñecas. Pero pudo haberle costado mucho más
24 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?ste vecino de Vilagarcía afincado en O Grove desde hace 25 años no tiene suerte con los perros. En 1986 ya sufrió una agresión cuando paseaba por A Toxa; hace seis años, su hijo fue zarandeado por un perro y el pasado miércoles volvió a repetirse la historia. Un animal «enorme», según sus propias palabras, se encaró hacia él ladrando y con intención de atacarle. Antes ya había perseguido a un guardia municipal que, como él, estaba a esa hora disfrutando del flamante paseo marítimo de Rons-Lordelo-Terra de Porto. «Cuando el perro me echó la boca al pie, por suerte me caí al suelo. Afortunadamente el mastodóntico animal, en lugar de rematar la faena, se marchó. Di gracias a Dios», relata. La caída le produjo lesiones en las muñecas de las que fue atendido por un médico y, sobre todo, un susto monumental y una gran indignación «porque pudo haber habido una desgracia». Manuel asegura que no es un hecho aislado «lo que ocurre es que nadie se atreve a denunciarlo». Carta al alcalde Él sí quiere ponerlo en conocimiento del público y las autoridades locales «porque si este perro -que tiene dueño según afirma- le causa una desgracia a otra persona, me sentiría en parte responsable». Por de pronto, ayer presentó en el registro municipal una carta dirigida al alcalde en la que le pide que tome medidas para solucionar el problema que suponen los perros sueltos. «Aunque es cierto que la máxima responsabilidad de que los perros deambulen libremente es de los dueños, no debemos olvidar el papel del gobierno». No es la primera vez que acude al Concello por este motivo, pero el problema sigue sin resolverse. Al menos esta noche se hablará del asunto en el pleno a raíz de un ruego que Xan Caneda. EdeG solicita a la alcaldía que aplique la ley y retire los perros sueltos de la calle.