Con la música a otra parte

AROUSA

AREOSO | O |

22 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

RESULTA que últimamente está muy de moda hablar de las molestias que ocasionan los botellones. No sólo por la suciedad que dejan estas improvisadas fiestas, sino más bien por el ruido que arman esos jóvenes con coches que parecen más una discoteca ambulante. Pues bien, en la zona de O Pombal, en Cambados, un grupo de jóvenes lleva más de un año escogiendo el pabellón para celebrar sus fiestas de los sábados sin que haya ningún problema. Sin embargo, desde este verano los vecinos no pueden descansar tranquilos. ¿Por qué? Pues porque a los del club de fútbol Xuventude de Cambados se les ha dado por animar los partidos con unos cuantos decibelios de música. Todo empezó en el verano. Alrededor de las diez de la mañana una insistente canción de Chenoa conseguía que nadie en O Pombal pudiese pegar ojo. Como no era demasiado temprano, la situación se llevaba bastante bien. Pero es que el pasado domingo eran las ocho de la mañana cuando Chenoa volvió a sonar. Y se entiende que el fútbol despierta todo tipo de pasiones, pero algunos preferimos dormir tranquilamente así que, por favor, llévense la música a otra parte.