Un desencuentro que empezó en el mes de junio

La Voz

AROUSA

?ada ha supuesto el hecho de que el alcalde de Vigo se estrenase en el cargo organizando el dispositivo de seguridad para el último partido de Liga y que su primera aparición pública se produjese en el palco de Balaídos junto a Horacio Gómez. A los pocos días estalló una guerra por capítulos que desde entonces ha ido a más. A los pocos días de la toma de posesión de Pérez Mariño, el director de la planta de PSA en Vigo, Javier Riera, advierte que el complejo deportivo-comercial pretendido por el Celta perjudicaría a Citroën. Los grupos políticos de la corporación respaldan las razones de PSA. El Celta vincula su proyecto urbanístico a la viabilidad del equipo y advierte ya que el campo no pasaría una inspección de la UEFA. La edil de Deportes ve in situ el estado del campo. Porteiro anuncia que Balaídos no se preparará para la Champions con dinero público. Estalla el conflicto. El Celta amenaza con jugar en Oporto o A Coruña. Obras urgentes por 36.000 euros que el Concello asume tras varios desprendimientos. El alcalde encarga a GOC por 77.000 euros un informe sobre el estado de Balaídos para decidir si se apuesta por un nuevo estadio o se reforma el actual. El Concello reitera su negativa a pagar todas las obras. El Celta comunica por registro las exigencias de la UEFA. La renovación eléctrica es el único compromiso que asume el Concello para preparar Balaídos. Pagará 250.000 euros y pide al Celta que abone los 158.000 restantes. y un acuerdo en favor de Vigo. Sigue el pulso y el Concello reitera su no a pagar algo más que la renovación eléctrica.