El pulpo, mejor en A Illa

La Voz

AROUSA

El palomar El municipio arousano acoge la sexta edición de la Festa do Polbo. Los más ansiosos nos acercamos ayer al recinto de O Campo para probarlo, y no defraudó

06 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Ayer me acerqué a la Festa do Polbo de A Illa para ver que se cocía por allí, aparte del susodicho cefalópodo claro está. Pues lo que supuse, mucha gente, sobre todo a la hora de la comida, ese momento en el que la mejor forma de aplacar el molesto apetito es metiéndose un buen plato de pulpo entre pecho y espalda. Una, que le conviene guardar la línea, no debería hacer estos excesos, pero qué quieren que les diga. Un día es un día y pocas veces resulta tan grato ejercer de periodista. Alta cocina Los turistas que se acercaron a la zona deberían haber pagado además por recibir una clase de cocina. No sé si lo sabrán, pero en Madrid, al tan tradicional plato de pulpo a feria lo llaman pulpo a la gallega, y se quedan tan anchos, obviando que hay muchas otras recetas a la hora de preparar el producto y que son tan gallegas como la otra. En la feria esto se pudo comprobar, aparte del mencionado plato, el pulpo se sirvió a la vinagreta y en empanada, y, desde luego, siguiendo el estilo de la zona, A Illa, cuyo secreto reside precisamente en la salsa, una ajada preparada con la propia sustancia del pulpo y que se sirve acompañado de patatas cocidas. Muy rico, aunque pelín picante para mi gusto, ya saben ustedes también que una es muy pudorosa. Y para que baje el pulpo, nada mejor que un baile en la verbena que se celebró por la noche. Yo tampoco es que sea muy bailonga, pero con el estómago contento las piernas van solas. Y si quieren probarlo aún tienen la posibilidad de ir hoy. El pulpo comenzará a servirse a partir de las 12.00 horas, en el Paseo Marítimo del Campo, y seguirá durante todo el día hasta bien entrada la noche. Así ya tienen listo el almuerzo, el aperitivo, la comida, la merienda y la cena a base de pulpo, la piedra ángular de toda nutritiva dieta. Además, a un precio muy económico, siete euros, y eso que los productos del mar está últimamente por la nubes. Aprovechen que se acaban las comilonas del verano. Nos queda la Festa do Marisco de O Grove, pero ya habrá que ir con chaqueta.