Crónica | El pleno de Ribadumia Barral cambia su papel de regidor malhumorado por el de portavoz de una oposición que sólo pregunta dónde está el dinero que dejó cuando abandonó el Concello
05 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Había una vez un alcalde que casi siempre se negaba a responder a las preguntas de la oposición. Acostumbrado a gobernar con mayoría, ni entregaba informes, ni justificaba sus actuaciones. Pero un día, las cosas cambiaron y el regidor pasó a ser el portavoz de la oposición. El cambio de papeles fue tal que aquel malhumorado personaje pasó de negarse a responder cuestiones a preguntar por todo movimiento que hacía el equipo de gobierno. La historia, por supuesto, está ambientada en Ribadumia. Fueron unas obras de alumbrado en el polígono las que en el último pleno de este municipio dieron a conocer la nueva faceta del anterior regidor. El portavoz de los Independientes preguntó a sus antiguos compañeros del PP sobre una subvención que el mismo había solicitado hacía unos años a Industria para llevar a cabo estos mismos trabajos. Y la explicación, como todas las que le seguirían, no logró convencerlo. «Esas axudas eran para o polígono, pero vos usáchedelas noutra cousa», argumentó. «Eso é imposible porque o proxecto, feito por vostede, indicaba que eran para alumbrado en varias parroquias», explicaba la alcaldesa, Salomé Peña. En la certificación de las obras de la casa de cultura de Couto, Barral solicitó un informe exacto de las obras llevadas a cabo y del presupuesto. Y en la reforma del proyecto de Pontearnelas, el ex alcalde propuso negociar con la empresa que ya está realizando los trabajos para que, por el mismo dinero, lleve a cabo algunos más. «Non creo que esa obra coste 132 millóns de pesetas porque eu fixen un que incluía todo por uns sesenta millóns de pesetas», explicó. Ruegos y preguntas Pero fue sin duda en el turno de ruegos y preguntas donde el ex regidor más se explayó. Comenzó preguntando por el plan Galicia 2003, «queremos saber qué investimentos se fixeron». Siguió con el Pomal de la mancomunidad y con la conexión del polígono con la vía rápida. «Vostede trouxo ós conselleiros a pasear, pero non pola vía rápida. Esa era un obra de gran interese», afirmó. Con la financiación de la guardería, la ubicación de la piscina y el presupuesto de algunas obras más dio por concluida su intervención no sin antes comprometerse a «preguntar o que fixeron en dous anos con tres presupostos e en qué se gastaron».