CON GOTAS
28 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ANDA Vilagarcía caliente con el rebumbio del tráfico y la feliz idea de aislar a los vecinos y comerciantes de Os Duráns. El inicio del curso político se presentaba complicado para el gobierno local, hasta que la oposición -mejor dicho la parte más sobresaliente de ella- ha desembarcado estrepitosamente para echarle una mano con un nuevo debate, tan incendiario como el anterior, que para colmo ahonda en los higadillos del personal. El PP se descuelga con una propuesta de fusión de los clubes de fútbol. La misma que al nacionalista Carlos Besada casi le cuesta el cuello en O Grove. El fútbol, ese ancestral vínculo entre el hombre y su barrio, es el baluarte de la oposición entre contrarios. La piedra filosofal de la identificación colectiva a base de la negación del otro. Es díficil que triunfe la idea. Pero seguro que distrae, oiga.