El palomar Es un clásico que cada año llega a nuestras calles. Un completo repaso fotográfico a la Festa da Auga, que sus protagonistas pueden adquirir a tres euros la unidad
19 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Todos hemos sentido siempre un poco de vergüenza cuando nos han enseñado esas fotos de noches infames en la que nuestra cara más parecía un vil espectro que un ser humano. Son esas juergas en las que, para qué engañarnos, debido a los efectos de los efluvios del alcohol aparecíamos en alguna situación un tanto comprometida, que aquí no se va a describir porque no queremos sumirles en la más profunda de las tristezas. El rubor venía a mezclarse además con el temor cuando pensábamos en la posibilidad de que alguien nos pudiera jugar una mala pasada, difundiendo nuestra jeta congestionada por ahí, convirtiéndonos en una más de las víctimas que llenan páginas y páginas de Internet. Pero aquí, en Vilagarcía, no tenemos complejos a la hora de mostrar nuestras mejores galas en la calle. La exposición guarda una serie de más de seis mil instantáneas con retratos de todos los asistentes a la Festa da Auga. Pueden ustedes darse una vuelta por ahí y de paso, si ven alguna foto que les guste, suya o de algún vecino al que quieran como a un hermano, comprarla por el módico precio de tres euros la unidad. Seguro que encuentran la que buscan. De las fotos no se salvó nadie. El creador de tal negocio lleva veinte años recorriendo media España y fotografiando las fiestas más populares, de hecho siempre recala en Vilagarcía. Pero no saca fotos como si fueran puñaladas traperas. «Primero pedimos permiso, y si el retratado quiere, pues sacamos la foto», explica. Ustedes mismos pueden comprobarlo. Sólo tienen que pasarse por la calle Juan García, paralela a A Baldosa, y comprobar la actitud de los fotografiados. Nada de miradas esquivas y huidizas. Los vilagarcianos exhiben sus juergas sin arrepentimientos, como exclamando ¡que nos quiten lo bailao!, y la verdad es que, pensándolo bien, es la mejor cara con la que se puede salir en las fotos. ¿No creen, amigas?