Una persecución difícil

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

AROUSA

Análisis | Los procesos judiciales sólo van adelante si el autor es detenido in fraganti

16 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La provincia de Pontevedra registró el año pasado un total de 2.840 incendios -dato aportado por la Organización Galega de Comunidades de Montes Veciñais en Mán Común- y únicamente diez personas fueron detenidas. El Seprona sostiene que la mayoría de estos fuegos se producen de manera intencionada o son fruto de negligencias. Entonces, ¿cómo se explica esta situación? La respuesta hay que buscarla en el propio Estado de Derecho. Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza y de la Policía Autonómica -los dos cuerpos con competencia en esta materia- únicamente pueden realizar un arresto si existen indicios de que una determinada persona es la autora del delito. Sin embargo, con los incendios forestales los guardia civiles se encuentran con el problema añadido de que el fuego normalmente acaba por destruir cualquier prueba. «Sólo podemos realizar detenciones si pillamos al incendiario con las manos en la masa», apuntaba no hace mucho un miembro del Seprona. Se ha dado el caso ya en otras provincias de que agentes de este cuerpo observaron en las inmediaciones de diversos fuegos a un mismo individuo. Un día lo observaron con un bidón de combustible en las proximidades de otro incendio forestal. Déficit de agentes Se realizó el arresto y, posteriormente, el juez lo dejó en libertad. El detenido alegó que el combustible era para una moto de su propiedad y el magistrado lamentó que no existieran más pruebas de cargo. Por si esto fuera poco, La Asociación Unificada de Guardias Civiles sostiene que el Seprona, al igual que otros cuerpos del instituto armado, tienen un importante déficit de efectivos en la provincia de Pontevedra. Y eso a pesar de que, durante este verano, el Ministerio del Interior decidió reforzar las plantillas. Un refuerzo que, según trascendió, es considerado totalmente insuficiente dentro del propio Seprona, ya que es un servicio que no sólo tiene competencia en los incendios forestales sino también en cualquier otro tipo de suceso medioambiental. En similares circunstancias se encuentra la Policía Autonómica, según informó en su día el Sindicato Unificado de Policía. En Pontevedra ya se ha dado el caso de que agentes nacionales y locales hayan tenido que suplir a los policías autonómicos a la hora de controlar un fuego. La Brilat Pero no todo son penurias. Desde que la Brilat se incorporó a la lucha contra los incendios forestales se ha detectado un descenso importante en el número de sucesos. El problema es que esta bajada sólo se ha producido en las áreas donde los soldados de esta unidad se han desplegado y no en la totalidad de la provincia.