Y Vilaxoán cantó de nuevo

La Voz

AROUSA

El palomar Desde hace años este municipio arousano se echa a la calle para interpretar diversas canciones populares como si del auténtico coro del Liceu de Barcelona se tratara

22 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los orígenes de esta fiesta, que con el paso de los años se ha convertido en una de las más populares de la comarca, datan de los ochenta, cuando Máximo Patiño y Salvador Cores forjaron la idea comprobando la idiosincrasia propia de este pueblo, al cual parece que siempre le ha gustado mucho cantar. Este año ya celebra su vigésimo novena edición, llegando incluso a aparecer una vez en el programa de la TVG dedicado al folclore gallego, Luar. Pero lo que parece algo improvisado no es sino fruto de un árduo esfuerzo, que este año se ha incrementado por la enfermedad del que ha venido siendo siempre su director, Máximo Patiño, recayendo toda la responsabilidad en el acordeonista Salvador Cores. Los ensayos se han venido desarrollando desde hace meses en el Fogar do Pescador de Vilaxoán, hasta llegar al día de ayer, cuando se juntaron dos mil personas en la plaza de Rafael Pazos y juntos interpretaron el repertorio de valses, habaneras zarzuelas y otras canciones populares que se cantan con la única compañía de un acordeón. Y es que los vecinos de Vilaxoán se lo toman en serio. Ayer desplegaron todas sus dotes cantarinas, llevadas a cabo con una increíble coordinación. Como se puede ver en las imágenes, hombres y mujeres cantaban por separado ante la señal del director como si de auténticos profesionales se tratara. Claro que contaron con un ligero apoyo. A los ensayos estuvo acudiendo la Coral Polifónica de Vilaxoan, que como cada año se brindó a colaborar. Aunque también los chavales de Operación Triunfo cuentan con ayuda, y ellos no cantan sólo con la compañía de un acordeón. Ya son mucho años realizando las fiestas, y cada vez se intenta añadir alguna novedad, como una canción nueva por ejemplo Aunque como dice el propio Salvador Cores, «todos los temas deben ser fáciles de seguir. Por eso de ser un pueblo marinero, nosotros decimos que van siguiendo el compás que marcan las olas del mar», afirma el acordeonista. A pesar de las facilidades los hay que no se lanzan. La mayor parte de los que acuden son curiosos, y no cantan todos, como mucho doscientos o trescientos, que son los que han ido asistiendo con asiduidad a los ensayos. La idea de hace veinte años parece haber tenido bastante éxito, pero de momento no se han lanzado a comercializarla, sólo han hecho pequeñas grabaciones en un CD para los que participan, ya que todo se hace de forma desinteresada. Pero quién sabe, a lo mejor dentro de unos años nuestras muñeiras y jotas pasn a estar en la lista de los más vendidos.