El palomar Sólo la potencia de un instituto saludable y cincuentón como el Castro Alobre podría reunir bajo el mismo techo a todas las fuerzas vivas, sin excepción, de Vilagarcía
26 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El curso ha acabado, y el instituto Castro Alobre entra en la leyenda. Ayer, con entrada de lujo, el emblemático centro vilagarciano puso el colofón a las celebraciones de su primer medio siglo de historia. Y, amigos, aquí hay salud para parar un tren. Nada de achaques, y sí gran capacidad de convocatoria selectiva. Me explico. El salón de actos no estaba abarrotado. Pero la representación era de esas de qualité . ¿Quién puede presumir de reunir bajo el mismo techo al alcalde, Javier Gago , al popular Tomás Fole , al nacionalista Castro Ratón y a Juan Fajardo , flamante concejal de EU? ¿Al responsable comarcal del BNG y responsable de Ensino de la CIG, Duarte Correa , junto al presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Oubiña , los representantes de la banca, el comisario Simón Sabariz y el comandante marítimo? Efectivamente, todos ellos y muchos más, viejos alumnos o no, ficharon religiosamente en el instituto que ha formado a generaciones de vilagarcianos. El vicedirector, Pepe Sabarís , ejerció como perfecto jefe de obra para el cierre de un festejo histórico. Por cierto, ninguna ocasión mejor para que nuestros políticos cerrasen ese célebre pacto del que tanto se habla últimamente. Claro que faltaba uno de ellos, el buen José Luis Rivera Mallo , ausente de la cita. Lamentablemente, o no, lo de las negociaciones tendrá que esperar. Trescientas personas de los asilos de Pontevedra, Vilagarcía, Cambados, Caldas de Reis y Tui tuvieron ayer el privilegio de que les sirvieran la comida muchas caras conocidas de la provincia. Fue en la fiesta del anciano que cada año organiza el Club de Leones en A Lanzada. Entre los camareros voluntarios estaba el comisario de Pontevedra, Enrique Mora , la concejala de la ciudad del Lérez Teresa Pedrosa , el director de la cárcel de A Lama, Manuel de Pedro , o el famoso recuperador físico José Luis Torrado , más conocido como O Bruxo . También colaboraron el delegado de Defensa, Antonio Iribarne , y los empresarios Alfredo Magín Froiz y Ramón Crespo . Los más de trescientos ancianos que ayer se dieron cita en el centro de vacaciones que la Diputación de Pontevedra tiene en A Lanzada demostraron, en palabras de los camareros de lujo que les sirvieron la comida, «tener más marcha que sus nietos». Eso sí, marcha sana y de la buena. Todos encantados.