Seis asociaciones que engloban a ochocientos empresarios crean un consorcio comarcal Los negocios asociados tienen una cuota de mercado que se acerca a los 100.000 clientes
20 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Seis asociaciones de comerciantes de la comarca crearon el pasado jueves el Consorcio de Comercio do Salnés, una entidad que tiene por objetivo dejar de lado los localismos y unir esfuerzos contra el enemigo común: las grandes superficies comerciales, la competencia desleal o el olvido del que muchas veces acusan a las administraciones. «Los concellos no apoyan lo mismo al pequeño comercio que a las grandes superficies», decía ayer uno de los promotores de la iniciativa en la presentación de la entidad en la sede de la Cámara de Comercio de Vilagarcía. «Peatonalizan las calles sin tener en cuenta la necesidad de habilitar aparcamientos», decía otro. A los comerciantes se les deja hablar y les salen las quejas hasta por las orejas. Por eso el presidente de la Cámara, Carlos Oubiña, que desde el primer día prestó apoyo a los comerciantes, reconoció que no corrían buenos tiempos para el sector. Las asociaciones locales de comercio quieren acabar con esta situación uniendo sus fuerzas. El consorcio está formado por seis entidades que representan el 90% del sector en la comarca. Son las de Vilanova, A Illa, Cambados, Vilagarcía, Sanxenxo y O Grove, con una cartera de clientes de cien mil personas. Y las puertas están abiertas a otras asociaciones que quieran sumarse. La directiva del nuevo consorcio ha sido nombrada por sorteo. La presidencia corresponde a Ramón Cardalda, de Vilanova; la vicepresidencia a Carlos Fernández, de A Illa, y la secretaria será María Luz Posse, de Cambados. Cada año, los cargos cambiarán de forma rotatoria. Objetivos La nueva entidad centrará sus esfuerzos en negociar convenios para promocionar sus negocios y en luchar contra las grandes superficies comerciales. El presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Oubiña, sacó a colación un estudio en el que se aseguraba que los hipermercados destruyen el 80% del empleo del pequeño comercio en su área de influencia y, por el contrario, sólo crean un 10%.