?a izquierda de O Grove hizo muchas concesiones para intentar que los independientes apoyasen un gobierno cuatripartito. Entre los compromisos asumidos por la izquierda figura el de cumplir en dos años el grueso del programa electoral de IdeG. Una medida que se complementaría con la cesión de la alcaldía al edil independiente si, pasado ese tiempo, no se habían llevado a cabo las principales apuestas del grupo independiente. Esa proposición fue el último cartucho quemado por los grupos de izquierda en su largo y tortuoso camino hacia el pacto con la formación que lidera Francisco López, Chesqui. Un camino que ha estado jalonado por concesiones de todos los grupos de la izquierda grovense. Esas concesiones comenzaron con la posibilidad de que el concejal que represente a los independientes en el gobierno accediese a la cartera que su grupo eligiese. De hecho, hasta se había planteado que ese edil -fuese Chesqui o Katelo- fuese uno de los integrantes liberados del gobierno cuatripartito. La lista de ofertas realizada por los grupos que auspiciaban el cuatripartito es mucho más amplia. El grupo socialista había renunciado a la primera tenencia de alcaldía, puesto que le correspondería por ser la segunda fuerza más votada de la izquierda, a favor de la formación independiente. Al margen de esa cuestión, planteaban que a la hora de tomar decisiones el voto de cada grupo valiese lo mismo, es decir, sin tener en cuenta el mayor o menor número de representantes. Tres por uno Y no sólo eso. Por si se cumple el vaticinio que asegura que Chesqui abandonará su puesto de concejal, los grupos que auspiciaban el cuatripartito le ofrecían continuar «aportando a súa opinión e as súas propostas» desde un puesto de asesor del gobierno. Además, dejaban la presidencia del Patronato de Deportes en las manos de «unha persona da confianza do grupo independente». Sin embargo, esas ofertas fueron desoídas por Francisco López, Chesqui, y Francisco Pérez, Katelo. Amparados por un mandato de la asamblea de IdeG, argumentaron que ninguna de las garantías dadas por la izquierda aseguraba la estabilidad del gobierno que encabezaría el nacionalista Carlos Álvarez. Por esa razón, los dos portavoces oficiales de IdeG se cerraron en banda a modificar el sentido del voto de su único concejal. Un voto con el que Chesqui se propondrá a si mismo como alcalde.