04 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
Sobre la segunda etapa, Guillermo Sande explica que «no tiene un kilometraje excesivo, contando con el Alto de Meis (km. 53), de tercera categoría, que no va a presentar una gran dificultad. Ya en el segundo alto de la etapa, el de Castrove (km. 114), se pueden marcar diferencias, dado que del llano se pasa a unas rampas muy duras, suavizadas a mitad del ascenso, aunque duras nuevamente en el tramo final. Es un puerto para un ciclista que mueva desarrollos. En él, los que vengan a ganar tendrán que empezar a marcar diferencias». Máxime, cuando su final se halla a tan sólo un kilómetro de meta.