Misión prácticamente imposible

S. G. VILAGARCÍA

AROUSA

Sólo un espectacular crecimiento del BNG o el PSOE apartaría al PP de su segunda acta en O Salnés, que los populares ganaron en 1999 con un margen de 4.000 votos

03 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?no de los factores que aportan mayor interés a las elecciones del día 25 es la posibilidad de que el Partido Popular ceda la mayoría absoluta en la Diputación de Pontevedra y, con ella, el gobierno de la institución provincial. Actualmente, los conservadores copan 16 escaños de los 27 que conforman el organismo. Para que PSOE y BNG (suman 6 y 5 actas, respectivamente) pudiesen derrotar a los populares, éstos deberían perder tres de sus representantes. A priori, tal fenómeno resultaría difícil. Pero la pérdida de un diputado del distrito de Lalín en favor del de Vigo hace crecer las expectativas de la oposición. En cualquier caso, la batalla provincial parece enfocada en las áreas de Vigo, Pontevedra y el Baixo Miño, donde la proliferación de candidaturas independientes podría jugar una mala pasada a los conservadores. En el distrito de Cambados, sin embargo, sólo un vuelco electoral tan inesperado como intenso podría modificar el reparto de los tres escaños que corresponden a la comarca de O Salnés: 2 PP, 1 PSOE. Un pulso a tres manos Hace cuatro años, el PP consolidó sus dos actas arousanas con sobrada autoridad. Los 24.049 votos obtenidos en los municipios de Vilagarcía, Cambados, O Grove, A Illa, Meaño, Meis, Ribadumia, Sanxenxo y Vilanova -Catoira, Pontecesures y Valga están integrados en el distrito de Pontevedra- le garantizaron una cómoda ventaja tanto sobre su inmediato seguidor, el PSOE, que logró 17.595 sufragios, como sobre el BNG, que se hizo con 8.127 papeletas en la comarca. Cambiar esta situación exigiría dos escenarios complicados. El primero pasaría por que los socialistas superasen a los populares en número de votos, cuestión que, dada la fortaleza del PP arousano, resulta prácticamente imposible. Así las cosas, la alternativa más viable sería que el Bloque se hiciese con el tercer diputado en liza, arrebatándoselo a los conservadores. Pero para ello los nacionalistas deberían superar la distancia de 4.000 votos que les separó de tal objetivo en 1999. De acuerdo con la ley D'Hont, y en un panorama semejante al de hace cuatro años, el BNG necesitaría al menos 12.025 papeletas para obtener el escaño.