La pobreza de los actos reflejos

MARÍA REY

AROUSA

AREOSO | O |

01 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

PARECE INCREIBLE. Lo de la desmemoria, digo. Miren a los argentinos, que han vuelvo a subir a los altares del poder al mismísimo señor Menem. El príncipe de los ladrones. Y mírennos a nosotros, que parece que nos hemos olvidado ya de todo lo que ha pasado en los últimos meses. Del Prestige y de la guerra. Del chapapote y de los muertos de Irak. De la falta de medios y de la muerte de José Couso. Qué quieren que les diga. No soporto que nuestro president nos venda la moto de la victoria en Irak como muestra indiscutible de que nuestro país se ha colocado del lado correcto: el yanqui . No soporto oir semejante argumento, especialmente si es de boca de nuestra ministra de Exteriores, y soporto aún menos que la desmemoria colectiva tolere esos ejercicios de falsa lógica casi sin pestañear. También me salen sarpullidos con el tema del Prestige , de que todo está bien y de que lo hemos hecho «lo mejor posible». Y me enfado, no puedo remediarlo, cuando me entero de que el BNG y el PSOE no tuvieron a bien estar presentes en la votación en Bruselas sobre los buques monocasco. La verdad, parece que toda la efervescencia social que hace unos meses me hacía ver el mundo con ojos de optimismo, se ha desvanecido en el aire. No sé cual puede ser la razón: tal vez el hecho de no tener la miseria todos los días delante de los ojos. Pero la miseria, recuerden, sobra en este mundo. Aunque no la veamos por la televisión. Pero está claro que el ser humano sólo actúa por reflejo. Y hasta que algo vuelva a azotar nuestra conciencia seguiremos como si tal cosa, felices y sin pasar factura. Y así le va a Argentina.