Discriminación con O Grove

AROUSA

AREOSO | O |

25 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

NO POR dicho es menos cierto. O Grove ha estado marginado durante muchos años en materia de inversiones. Cuíña ha venido a paliar un poco este déficit en el mandato que ahora expira -cuatro carriles de O Bao, puente de A Toxa, estación de autobuses, carretera de Ardia, servicios portuarios y proyectos como el auditorio y puerto deportivo que están en marcha-. Pero es difícil, hasta para el ex conselleiro, compensar en cuatro años lo que no se hizo en veinte. Y las infraestructuras deportivas siguen siendo el talón de Aquiles. O Grove es la mayor cantera de deportistas de la comarca y tiene las peores instalaciones, cuando las tiene. Las carencias del campo de fútbol y del pabellón de deportes parece que van camino de subsanarse -no será sin tiempo-. Lo que no ha pasado de meras promesas es la construcción de una piscina municipal. En O Grove empezaron a pedirla allá por 1965, y siguen esperando. Mientras, ya se han construido en Cambados y Vilagarcía y en Sanxenxo, Ribadumia y Meaño pronto estrenarán las suyas. A los mecos siempre le queda el mar, que tienen mucho.