15 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
Uno de los grandes problemas que tiene la comarca arousana para atraer al turismo en fechas como la Semana Santa es la inestabilidad de las condiciones meteorológicas. Lluvias y mal tiempo de otros años hacen que sean muchos los españoles que se decanten por viajar a lugares más soleados en la costa mediterránea. Pues bien, en esta ocasión se han equivocado. Sepan todos los que este año escogieron el sur de España para disfrutar de cuatro días de sol que, mientras allá no sueltan el paraguas y el impermeable, aquí estamos a punto de coger la toalla y el bañador. Y tomen buena nota porque en los próximos años podría repetirse esta situación.