Recuperando el reclamo de la buena mesa

Bea Costa
B. Costa VILAGARCÍA

AROUSA

12 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Mañana lunes la flota de Arousa volverá a trabajar «con normalidad». Y los productos de nuestros mares, que siguen siendo productos de primera calidad, volverán a estar disponibles en todos los mercados y establecimientos de restauración. Los profesionales de este ramo en la comarca arousana veían peligrar la temporada ante la imposibilidad de llenar sus cartas con los productos que los han hecho conocidos. Sin embargo, la oferta parece que estará normalizada para la temporada de Semana Santa. Ahora resta por ver cómo recibe el consumidor la reentrada de estos productos. Las próximas jornadas festivas servirán para realizar un examen de urgencia a la confianza de los visitantes que decidan pasar sus vacaciones en nuestra ría. Fraga dijo que nunca las playas gallegas estuvieron tan limpias y en O Salnés, desde luego, a primera vista lo están. Otra cosa es como está la situación bajo la superficie de los arenales o en los fondos marinos. Esta Semana Santa, seis meses después del accidente del Prestige , constituye la primera prueba de fuego para los gobiernos de Santiago y Madrid y, sabedores de lo que se jugaban en el envite, se han empleado a fondo. La carencia de recursos humanos y materiales que se sufrió en los primeros momentos de la catástrofe fue resuelta en el último trimestre. A los concellos les empezó a llover personal gracias a los planes de la Diputación, aunque no siempre fue destinado a limpiar playas. En O Grove y en A Illa fue donde se emplearon más a fondo, no en vano son los únicos municipios -en la isla en mucha menor medida- donde llegó chapapote. Desde todos los frentes A este personal, se sumaron operarios contratados por la Xunta y ministerios, los militares, los marineros y los voluntarios que aún hace un mes se podían ver por la costa de O Grove. Un ingente número de personas cuyo trabajo ha hecho posible que los arenales le ganaran la batalla al fuel. La situación es distinta si hablamos de las rocas donde sí quedan todavía restos de la marea negra que ahora se tratan de eliminar a base de chorros de agua a presión. Trabajos éstos que comenzaron el lunes y proseguirán durante esta semana festiva.Pero no hay que bajar la guardia. En A Lanzada siguen llegando pequeñas bolitas de fuel que se desprenden de las islas Ons y Sálvora, donde todavía hay mucho combustible en sus costas. Y la espada de Damocles de los hilillos del Prestige sigue hipotecando el futuro del litoral gallego. El comisionado del Gobierno, Martín Villa, ya anunció que este verano habrá brigadas especiales en las playas.