El cabildo no cede y seguirá negando a las mariscadoras que venden en Carril el uso de la lonja para pesar sus capturas
09 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?a cofradía de Vilaxoán no ve el final del túnel. Las posturas se han polarizado tanto que ha emprendido un camino de difícil retorno. Y la reunión del cabildo del martes por la noche no ha contribuido a limar asperezas. El cabildo acordó autorizar la apertura del marisqueo a pie a partir del día 21 de abril, pero sólo para las cinco mariscadoras que se mantienen fieles a la cofradía. El resto de las mujeres que conforman la agrupación hace ya varias semanas que han optado por vender en la lonja de Carril debido a sus problemas con el patrón mayor. Esta circunstancia llevó a Soto a adoptar una postura de fuerza: primero no cursando la solicitud para impedir a las mujeres que pudieran trabajar en la playa de Corón y, después, cerrando la lonja adonde debían ir obligatoriamente a pesar y recoger la guía de descarga. Una situación inusual que obligó a la Consellería de Pesca a intervenir dándole la razón a la agrupación.La decisión de la consellería desautorizando a la cofradía crispó todavía más los ánimos en el cabildo, hasta el punto de plantearse la posibilidad de impugnar el acuerdo de la administración. Entre tanto, Soto no cede y ayer anunció que no volverá a dejar a las mariscadoras afines a Cristina del Río pesar en Vilaxoán. «A lonxa abrirase só para as cinco mariscadoras que van vender en Vilaxoán. ¿Non imos tela aberta para darlle servicio a unhas persoas que van vender fora?. Que lles pese a señora Rueda -en alusión a la delegada de Pesca- que foi a que lle dou permiso para traballar». Así las cosas, no parece que la situación con respecto a las mariscadoras vaya a cambiar a corto plazo.En consecuencia, el pósito seguirá perdiendo dinero al no facturar las ventas correspondientes al marisqueo a pie. Pero Soto se muestra tranquilo y dice que, por ahora, hay recursos suficientes para mantener la cofradía a flote, pese al lastre que supone el pago de una deuda de 72.000 euros contraída con Hacienda. La lonja sólo está abriendo los lunes y viernes para la subasta de chopo y después de Semana Santa lo hará para las cinco mariscadoras. La cuestión es cuánto tiempo se podrá sostener esta situación.